Desde hace un buen tiempo, en Yondó —un lugar muy bonito cerca del río Yuma, así también se nombra al río Magdalena— estamos soñando con que las artes florezcan como las flores después de la lluvia. Y ese sueño ya está empezando a hacerse realidad. Muy pronto, desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, llegará un programa llamado Formar a Formadores. ¿Qué es eso? ¡Pues un grupo de personas que vendrán a enseñarnos a hacer teatro, a contar historias y a jugar en escena!
En Yondó todavía no tenemos una Casa de la Cultura ni muchas escuelas de arte, pero eso no nos detiene. Con mucho entusiasmo y amor, nos reunimos para crear historias juntos: niñas, niños, jóvenes, personas grandes… ¡Todos somos bienvenidos!
Gracias al proyecto Teatro, Fiesta y Comunidad, se consolidó un grupo muy especial en San Miguel del Tigre: el Semillero IDENTIDADes. Allí aprendemos a actuar, a cantar, a bailar y a imaginar mundos nuevos. Todo esto es posible gracias a personas que enseñan con alegría: el maestro Viviano con su tambora, el maestro Néider con los bailes, la maestra Anyis con los colores y dibujos, el maestro Santiago con sus juegos teatrales… ¡y muchos más!
Nos reunimos en el coliseo de la escuela, que se convierte cada tarde en un escenario mágico. ¡Parece un teatro gigante donde las ideas vuelan como mariposas! Y todo esto es gracias al apoyo del rector Jorge Iván, un profe muy sabio que cree en la cultura, en el arte y en el poder de la imaginación.
¿Y saben qué más? Estamos creando una obra musical que se llama “Cuentos de mi tierra”. En ella contamos las leyendas, los oficios y los secretos de nuestra región, como si el río mismo nos susurrara al oído. Aunque todavía estamos escribiendo la obra, ya nos han invitado a tres fiestas: una comparsa, un reinado y un bazar. ¡Qué emoción!
A veces sentimos que el teatro es como una mariposa que aún está en su capullo, pero solo con saber que está viva, ya queremos aplaudirla. Porque en este grupo todos aprendemos, jugamos y soñamos. Y sobre todo, creamos juntos una historia nueva para nuestra comunidad.
También queremos agradecer a nuestras maestras y maestros que han viajado con nosotros y nos han enseñado tantas cosas bonitas. En nuestro primer viaje a Simití aprendimos a hacer máscaras, zancos y a actuar como verdaderos artistas. En el segundo, visitamos muchos pueblos del Magdalena Medio: Morales, Barrancabermeja, Santa Rosa, San Pablo y más. En todos ellos sentimos que no estamos solos, que somos parte de una gran familia teatral.
Hoy, desde Yondó, decimos fuerte y claro: ¡Queremos seguir creando! Queremos que todos sepan que jugar, imaginar y hacer teatro también es una forma de sanar, de vivir en paz y de contar nuestras propias historias.
Así que si algún día nos encuentras por ahí, en una calle, en una escuela o en una fiesta… ven, únete a nosotros. ¡Porque el teatro es para todas y todos!






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